Arquitectura para comunidades indígenas

Arquitectura para comunidades indígenas

Desde 2003 la política de vivienda de interés social rural del gobierno colombiano brinda opciones para que las comunidades indígenas, a través de sus Resguardos, puedan presentar proyectos de vivienda rural a las convocatorias del Banco Agrario y el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial a través de la Dirección del Sistema Habitacional del Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Territorial. Para la ejecución de este tipo de proyectos fue necesario, en primer lugar, cambiar la manera de mirar a las comunidades indígenas como comunidades atrasadas, ávidas de viviendas ‘modernas’ construidas en bloques de concreto y con cubiertas de zinc o asbesto cemento, diseñadas por personas ajenas a ellas e ignorantes de sus particularidades socioculturales.

 

 




Desde 2003, la Corporación Caja de Herramientas CdeH y su programa de Asentramientos Humanos, ha colaborado con estas entidades en la tarea de hacer talleres con diversas comunidades indígenas del país, de manera que, en el marco de la política, pudieran formularse propuestas construidas con la gente, consecuentes
con sus necesidades habitacionales y comprometidas con su cultura, con su forma particular de entender los espacios y concebir su vivienda. CdeH fue conformada por Yalmar Vargas quien realizó sus trabajos
de grado en arquitectura y antropología con comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta, y Juan Carlos Murillo, arquitecto, quien había trabajado con las comunidades indígenas del trapecio, el noreste y el pidemonte amazónico y en la elaboración de una nueva política de vivienda incluyente con las comunidades indígenas en el Viceministerio de Vivienda y Desarrollo Territorial.

Mediante la realización de talleres de participación con las organizaciones indígenas de la Sierra Nevada comunidades Arhuaca, Kogui, Kankuama y Wiwa y con algunas asociaciones de autoridades indígenas de Leticia comunidades Uitoto y Tikuna, se logró la construcción de propuestas de diseño participativo acordes a su realidad sociocultural, que significaron su inclusión en la política de vivienda de interés social rural de una manera efectiva. En los talleres se recopiló la información básica sobre las problemáticas de vivienda, sus tradiciones constructivas y los materiales usados en sus viviendas. También, se realizaron modelos tipológicos de viviendas que, dentro del marco de las exigencias del Banco Agrario, permitieran rescatar esquemas habitacionales propios, que debían entrar en los patrones aceptados por las entidades estatales.
En una primera experiencia en 2003, el pueblo Arhuaco del Cesar a través de la Confederación Indígena Tayrona y con el apoyo de CdeH logró, con el apoyo de la Unidad Administrativa del Sistema.

Especial de Parques Nacionales Naturales, la aprobación de 60 viviendas para el Resguardo Indígena Arhuaco, incluido como un proyecto de política sectorial. En esta propuesta el modelo arquitectónico fue una reinterpretación de su casa tradicional Arhuaca, la Marunsama Uraku, compuesta por dos módulos pareados con la simbología de lo femenino y lo masculino. En una vivienda de 32 m² se reinterpretó esta tradición habitacional con dos módulos que albergan la habitación de la familia, representación del espacio masculino y los servicios con una cocina al interior y un baño exterior tras un muro divisorio, representación del espacio femenino. En la construcción se actualizó el uso de la tierra como material básico para la construcción de las viviendas de la Sierra; la técnica del bahareque fue renovada por el uso del bloque de tierra estabilizado con cemento en muros de mampostería estructural. En la cubierta se utilizó palma ucha y se reinterpretó la estribera, elemento característico, que además de ser protección para el muro, se constituye en un importantísimo espacio de intercambio cultural y desarrollo del ritual del intercambio de la Coca.

Esta experiencia se continuó en 2004 en los proyectos Arhuaco Geyningueka, para 40 familias, Kogui-Theyunke para 25 familias y el proyecto Kankuamo para 58 familias. Con el mismo tipo de vivienda para el proyecto Arhuaco Geyningueka, adicionalmente se consolidó un importante territorio para el pueblo Arhuaco en su zona de ampliación, territorio con carácter sagrado. Para el caso del proyecto Kogui se reinterpretó el modelo de la vivienda circular tradicional o Kankwrua, en una propuesta de vivienda de dos módulos pareados con la simbología hombre-mujer. El sitio ocupado, llamadoThezumake o Theyunke, corresponde a una zona de ampliación del Resguardo Kogui-Malayo Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta.

Durante 2005 CdeH apoyó y acompañó al pueblo Arhuaco del Magdalena en la realización del proyecto Arhuaco Gunmaku, que benefició a 39 familias en la zona de ampliación del Resguardo Arhuaco en el municipio de Aracataca. Este proyecto constituye para el pueblo Arhuaco la conformación de un importante poblado en la zona de ampliación a los que han llamado “pueblos talanquera” consolidando su territorio y conformando asentamientos que sirven como contención a los movimientos de colonización hacia el interior del Resguardo. En Gunmaku se repitió la reinterpretación del modelo de la Kankwrua tradicional indígena Arhuaca para la realización de 39 viviendas, que fueron complementadas con la construcción de un acueducto, un hospital y una escuela con el apoyo del Gobierno Nacional. El trazado urbano, en el que se disponen las viviendas en líneas ortogonales, correspondió a una solicitud de los indigenas que manifiesta un imaginario referido a la herencia de los primeros poblados de fundación española en cercanías de la Sierra.

En 2005 el Programa de Asentamientos de CdeH se extendió a comunidades indígenas del trapecio Amazónico
Colombiano formulando y logrando la aprobación de tres proyectos de vivienda para las comunidades indígenas Tikuna de Arara con un proyecto de 28 familias, Tikuna de San Martín de Amacayacu con un proyecto de 10 viviendas y un proyecto de 19 viviendas para la comunidad Uitoto de Moniya Amena en el Resguardo Tikuna Uitoto cerca al municipio de Leticia. En esta oportunidad el ejercicio arquitectónico con las comunidades del Amazonas incluyó la interpretación de la arquitectura de la maloca, en donde varios de los elementos de diseño incorporan elementos propios de este tipo de arquitectura.

Finalmente, en 2006 se realizó el apoyo a comunidades indígenas Eperara Siapidaray Wounan a través de un convenio con la Gobernación del Departamento del Valle del Cauca, logrando finalmente la aprobación de 5 proyectos para las comunidades de Joaquincito con 41 viviendas, Burujón Unión Agua Clara con 12 viviendas, Nuevo Pitalito Chamapuro con 12 viviendas, Chachajo con 12 viviendas y Guayacán Santa Rosa con 12 viviendas, igualmente se realizó el apoyo al pueblo Zenú del Resguardo de San Andrés de Sotavento en Córdoba logrando la aprobación de un proyecto para 59 familias. Al igual que en otros proyectos, buena parte del trabajo consisitió en el estudio y reinterpretación de las viviendas tradicionales de cada una de estas comunidades. En el caso de las comunidades Wounan y Eperara Siapidara en el Pacífico vallecaucano se hizo una reinterpretación de la llamadaCasa Grande, vivienda tradicional de las comunidades de tradición Embera; para el caso del proyecto Zenú se hizo una reinterpretación de la vivienda tradicional de las sabanas de Córdoba y Sucre.

más información: www.cajadeherramientas.org

 

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